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19Julio'13

El arte de dibujar ilusión


Mariluz
#PintandoPájaros      Diseño Gráfico

Al mirar atrás y repasar los últimos meses de mi vida resulta curioso cuánto ha cambiado mi perspectiva frente a muchos aspectos que antes ignoraba. El paso de la vida estudiantil a la laboral suele ser impresionante por muchos factores: el miedo a no estar a la altura, el temor a haber elegido una profesión equivocada o los nervios por empezar en un mundo nuevo y desconocido. Quizás por eso es fundamental la empresa que eliges (o te elige) para dar ese salto. 

Recuerdo el día de la entrevista con Víctor, esperaba un hombre formal e imponente, una persona tajante y seria. Pero la realidad es que desde un primer momento me di cuenta de que mi imaginación me había jugado una mala pasada, pues encontré una persona cercana y amable. Alguien que me explicó, como si de un amigo se tratase, qué iba a hacer, cómo, cuándo y dónde. Enseguida sentí que aquél era mi sitio, sentimiento que se acentuó cuando conocí al equipo y descubrí que no estaba ingresando en una empresa corporativa y fría, sino en una familia unida por profundos intereses comunes. Tras unos meses de recorrido, en los que me he enfrentado al trabajo cara a cara, puedo hablar con un poco más de propiedad y decir que este periodo de evolución vale más que un año entero en la universidad. La mayoría de mi trabajo ha estado relacionado con el diseño gráfico, área en la que he evolucionado considerablemente, pero sin duda existen dos cosas que valoro más que cualquier otra:

  1. La importancia de la eficiencia a la hora de hacer cualquier cosa, es decir, alcanzar los objetivos marcados utilizando los mínimos recursos. Y, sobre todo, no quedarnos solo con un buen trabajo, sino buscar siempre la excelencia, logrando así trabajos espectaculares. Esto es algo que no sólo he empezado a aplicar en mi manera de trabajar, sino también en mi filosofía de vida: intentar ser el mejor en lo que se haga, da igual lo que sea.
  2. Por otra parte, y quizás lo que más me gusta de esto, es mostrar el fruto de mi trabajo al público, el orgullo que se siente al ver que algo que ha nacido en tu cabeza, algo que has creado y pulido cuidando todos los detalles, ahora forma parte de un producto o de la marca de un cliente. Sin duda, ver el fruto de tu trabajo en lugares públicos es uno de los factores que más me llenan al iniciar cada tarea.

Otra gran lección que me ha dado Pinchaaquí.es es la importancia de los detalles, el pensar y repensar hasta el más mínimo detalle, que todo tenga un motivo en la imagen, que el conjunto de pixeles cuente una historia. Ese detallismo, esa obsesión por la perfección me hace crecer como profesional. Algo que me gustaría agradecer al equipo es las posibilidades que se me han dado. Para ser sincera, esperaba empezar realizando tareas sin la más mínima importancia, en mi cabeza llegué a imaginarme poniendo cafés y llevando cartas. Nada más lejos de la realidad, desde un primer momento se ha confiado en mí y se me han asignado tareas de lo más interesantes. Por todos estos motivos, y muchos otros, quisiera agradecer a todo el equipo de Pinchaaquí.es esta acogida con la que estoy creciendo como persona y como profesional. Si bien aún estoy a mitad de la carrera, tras este acercamiento tengo claro que no me he equivocado al elegir los estudios, estoy donde quiero estar y pretendo seguir aprovechando cada minuto de esta experiencia.





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